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El desastre del hundimiento del Prestige en las costas gallegas en noviembre de 2002, dejando más de 77.000 toneladas de fuel vertido en el mar, el amado mar de Manolo Rincón, inspiraron al artista para crear esta obra, Chapapote. 

No fue una pintura rápida, como el propio pintor recuerda. Como tampoco lo fue la limpieza de esas playas teñidas por lo que parecía una inacabable marea negra. La Costa da Morte, a más de 1000 km de esa otra Costa de la Luz, bañada por el Mediterráneo que inspira cada mañana a Manolo, estaba ahora más cerca que nunca y su nombre cobró un nuevo trágico significado.

Miles de imágenes inundaron durante meses las televisiones, revistas… alimentando el alma del artista de emociones que plasmó con gran cantidad de pintura en este cuadro. Y un día, al igual que las noticias dejan de ocupar espacio en las radios, prensa e informativos, al verlo, lo dio por terminado.

Rabia contenida por tal desastre ecológico que sólo en el primer año, supuso recoger 90.566 toneladas de arena y fuel. Chapapote fue la contribución particular de Manolo Rincón al movimiento ciudadano que surgió para reclamar a las administraciones “Nunca Mais”.

Y Chapapote es la obra principal de la primera colección, Empatía Art Collection, con que se plasma en cada prenda el espíritu del artista y su capacidad para identificarse con aquellos que vivieron el desastre de cerca, y compartir sus sentimientos.